Santoña, la mar...

Este agosto recibí la sorprendente llamada telefónica que me comunicaba que era uno de los tres finalistas del certamen literario Santoña la mar..., uno de los premios que más ilusión me hacía ganar alguna vez, porque el listado de la gente que ha llegado a sus finales es impresionante y además tiene muy buena fama de certamen imparcial y no manipulado, lo cual, para qué engañarnos, es muy importante en este mundillo en que otras veces el ganador ya está más que determinado de antemano.
 
Lo cierto es que por teléfono no me dijeron si era el ganador del certamen o uno de sus dos accésits, por lo que los del la organización mantuvieron la emoción hasta el mismísimo día de la entrega (25/08/2017) que tendría lugar en el Teatro Liceo de la bella localidad de Santoña (Cantabria). Ese mismo día 25 por la mañana, mi parienta Mayte y yo cogimos nuestro Batmóvil cargados de toallas de playa, bocadillos y botellines de agua y partimos desde el pueblo hasta las tierras del norte que nos tenían deparada una más que feliz velada con apoteósico final.
 
   Emprendiendo el viaje con optimismo ante todo                            Cruzando el País Vasco
 
 
Tras llegar a Santoña y dejar las cosas en el hotel que nos había reservado la organización, procedimos a dar una vuelta por la ciudad, haciendo el turista como es menester en estas magnas y siempre escasas ocasiones. Después, a eso de las 20 horas, nos personamos en el Teatro de la gala y conocimos a la amable gente de la Casa de Cultura y del Ayuntamiento de la Villa, quienes habían organizado el concurso y todos los detalles de la gala de entrega de premios. También conocimos a los otros dos finalistas: Ángel Revuelta (de Laredo, en la misma Cantabria) y Jesús Curros (de la Coruña, Galicia), así como a sus mujeres. Corroborando lo que ya he dicho sobre la calidad de los finalistas de este certamen que nos ocupa, os diré que Ángel es el vigente ganador del premio Villa de Benasque, ¡nada más y nada menos!
 
                               Posando en la playa de Santoña
 
La actuación de una coral espectacular amenizó el evento, aunque admito que los nervios estaban ya a flor de piel a esas alturas de la velada... Y, por fin, el presentador, Rafa (de la Casa de la Cultura de Santoña) procedió a nombrar a los accésits del certamen uno a uno. Finalmente, tras haber nombrado a Ángel y a Jesús, Mayte y yo nos miramos a los ojos y nos dimos cuenta de que el menda había ganado y, la verdad, subí al escenario a recoger el diploma y la estatuilla muy pero que muy emocionado, tratando de agradecer a todo el mundo el premio recibido y de expresar mi sincera alegría por el mismo.
 
 
   La Coral que amenizó el acto de entrega de premios      Sergi agradeciendo el premio recibido, muy emocionado...
 
                                 Foto de grupo de la organización, el jurado y los escritores premiados
 
Tras la gala, la amable gente de la organización nos llevó a todos a cenar y a tomar unas copas por Santoña. Comimos genial, lo pasamos igual de genial e hicimos buenas amistades con gente guapa que, al final, es lo mejor de estos eventos.
 
Al día siguiente, nos hicimos con nuestra ración de anchoas, asesorados por la maravillosa Mayka (quien nos hizo sentir como en casa desde que la conocimos en el teatro la noche anterior) de la Casa de la Cultura, hicimos una pequeña visita turística por los montes que rodean la ciudad, vimos un poco las marismas y nos dimos un breve pero refrescante remojete en la playa; tras lo cual, abandonamos la ciudad y volvimos a casa más felices que dos perdices.
 
AGRADECIMIENTOS: Mayte y yo agradecemos el increíble trato recibido en Santoña por parte de toda la organización del evento: Ayuntamiento, Casa de la Cultura y jurado. También agradecemos a los gestores de la página de facebook de Orera la cobertura que le han dado al premio debido a que es el pueblo de mi mujer y donde la familia pasa las vacaciones todos los veranos.¡¡Gracias a todoooooooooooos y todaaaaaaaaas!!!